Reforma integral en Carles III (Barcelona)

En este proyecto de reforma, empleamos la fórmula de utilizar menos tabiques y más claridad cromática.

La organización del mobiliario en la zona de estar facilita el acceso con la terraza.

Previamente a la reforma, los muebles tapaban la luz que llega del ventanal y, además, entorpecían el paso.

Se proyectó un salón-comedor, un estudio, un vestidor, dos baños, una cocina y una habitación principal.

Tras la reforma integral, la vivienda se ha convertido en un lugar más luminoso, cómodo y funcional.

La variedad de colores y texturas dinamizan la decoración del salón, y, un mueble, hecho a medida, con una chimenea integrada, genera diversos ambientes en un mismo espacio.

En ese tipo de reforma de piso completo siempre hay que tener en cuenta varios factores.

Los usos de los diferentes espacios después de la reforma, la orientación de la luz, pero, sobre todo, el estilo de vida del cliente, así como sus gustos.

Al quitar la puerta del recibidor, y transformar la puerta de la cocina en una puerta con cristalera grande, la entrada del piso es un lugar mucho más alegre.

El proyecto de la reforma contemplaba una calefacción empotrada y un aire acondicionado por conductos, que consiguen que el conjunto del piso se vea más diáfano, a pesar de haber bajado todo el techo. El lacado blanco de las puertas resalta con respecto al parqué de roble de lama larga, sin pletinas, aumentando así esta sensación.

Tanto los clientes como nosotros hemos quedado muy satisfechos con la reforma.

La reforma integral de este piso de Barcelona luce unos ambientes muy vivos y una distribución muy actual.